domingo, 2 de agosto de 2009

Naturaleza rota en el Altiplano

El singular, hermoso y ecléctico territorio del Altiplano Granadino se ve truncado a menudo por basureros espontáneos o simplemente por los restos de una merienda o una juerga campestre, que no solamente distorsionan la belleza del paisaje si no que pueden constituir un peligro provocando un incendio o ayudando a que este se extienda con mayor rapidez en caso de que este se produjera por otras causas, así como la contaminación medio ambiental que pueden suponer.
Y dado que estos basureros se encuentran en cualquier zona del Altiplano, incluido el Parque Natural de la Sierra de Castril, nos hace pensar que a los ayuntamientos del Altiplano les importa muy poco, o no les importa en absoluto, ni la degradación del medio ambiente territorial ni el paisaje visto como recurso turístico. Y damos por hecho que a los empresarios turísticos de la comarca tampoco les importa mucho, o quizás simplemente no han reparado todavía en este "pequeño" detalle y en la relación directa que tiene con sus negocios.
Si algún alcalde leyera -o alcaldesa, no olvidemos que tenemos una alcaldesa, en singular, en el Altiplano- esto, se defendería automáticamente diciendo "eso es cosa de la Confederación Hidrográfica", o bien "eso es cosa de la Consejería de Medio Ambiente". Y ciertamente, si, tendrían su razón. Pero no les exime a ellos de su responsabilidad. Son los ayuntamientos los que deben exigir a los organismos correspondientes, y son los ayuntamientos quienes pueden prohibir determinadas prácticas, y son los ayuntamientos los que deben velar por los territorios públicos de su zona. Y somos todas y todos los habitantes del Altiplano quienes deberíamos exigir a los ayuntamientos. Aunque esto último, dado que somos nosotras y nosotros mismos quienes lo provocamos, dificilmente lo reconoceremos siquiera, cuanto menos exigir que se tomen medidas urgentes de limpieza, vigilancia y normativas al respecto.
A principios de este año se convocó a organismos y entidades comarcales para, entre todos y todas, crear una guía turística virtual actualizada con los recursos del Altiplano. En la lista de esos recursos estaba el paraje de Parpacén, a propuesta de alguien. Parpacén está situado a escasos dos kilómetros de la población de Huéscar y es un nacimiento natural de agua que forma un riachuelo, junto a una chopera. Indudablemente, un espacio hermoso digno de ser disfrutado por cuantas personas lo deseen. Si no fuera porque no está señalizado y por tanto dificilmente pueden localizarlo las personas que no tengan un conocimiento profundo del territorio, y porque además, las basuras se acumulaban por toneladas a su alrededor -y digo acumulaban, porque meses después fueron retiradas por un retén de trabajadores que tuvieron que emplear en esta labor varios días, a razón de siete horas laborales diarias de cada trabajador y trabajadora-. La persona o personas que propusieron a Parpacén como un recurso turístico, o bien hacia años que no visitaban el paraje, o bien no se les ocurrió pensar siquiera que "poner en valor" no es incluir algo en una guía turística, -presuponiendo que al visitante turístico de naturaleza le da igual encontrar un basurero que un lugar bien conservado- independientemente de su estado de conservación, si no que poner en valor es precisamente recuperar, rehabilitar, reconstruir, limpiar, conservar, informar, señalizar, advertir, y vigilar la conservación y limpieza de ese espacio que se oferta.
Parpacén es solo un ejemplo, que afortunadamente, está en vías de solucionarse. Pero hay otros muchos en nuestros bosques, montes, parques, sierras, miradores, riberas en los que, desgraciadamente aun no han reparado quienes tienen que intervenir. Me temo que tiempo tendré de ir hablando pormenorizadamente de unos y otros. Solamente el estado de dejadez genral en la que se encuentra el Parque Natural de la Sierra de Castril y su entorno -pese a que en estos momentos también se están realizando algunas actuaciones de señalización y recuperación etnográfica- daría para muchas, muchas páginas.
dahirASostenible.